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Voces Montessori

El lenguaje en el ambiente Montessori para niños de tres a seis años.

  • Foto del escritor: Cristina A. De Leon
    Cristina A. De Leon
  • 15 may
  • 6 Min. de lectura

Maestra Cristina A. De Leon

Formadora de Guías Montessori para niños de 3 a 6 años



El desarrollo del lenguaje en la primera infancia es un proceso fundamental que influye en todas las áreas del aprendizaje y la socialización. En el contexto del método Montessori, este proceso adquiere una importancia aún mayor, ya que se busca fomentar un ambiente que estimule la adquisición natural del lenguaje, promoviendo la comunicación efectiva, la comprensión y la expresión en niños de entre tres y seis años.

 


Importancia del Lenguaje en la Primera Infancia

El lenguaje no solo es una herramienta de comunicación, sino también un medio para explorar el mundo, expresar emociones, desarrollar habilidades cognitivas y construir relaciones sociales. En esta etapa, los niños comienzan a ampliar su vocabulario, a comprender estructuras gramaticales y a utilizar el lenguaje para interactuar con su entorno y con los demás.


Desde una perspectiva neurocientífica, el desarrollo del lenguaje en esta etapa está asociado con la maduración de áreas específicas del cerebro, como el área de Broca y el área de Wernicke, que son responsables de la producción y comprensión del lenguaje, respectivamente. La plasticidad cerebral en esta etapa temprana permite que las experiencias lingüísticas tengan un impacto duradero en la estructura y función cerebral, facilitando un aprendizaje más efectivo y duradero. La exposición a un entorno rico en estímulos lingüísticos favorece la formación de conexiones neuronales que facilitan la adquisición del lenguaje y otras habilidades cognitivas.


Además, la neurociencia ha identificado que la interacción social y la comunicación activa son esenciales para el desarrollo de las áreas cerebrales relacionadas con el lenguaje.



El ambiente Montessori y su influencia en el desarrollo del lenguaje.

En el método Montessori, la interacción social, el uso de materiales adecuados y la participación activa del niño en actividades lingüísticas son fundamentales para potenciar su desarrollo cerebral y lingüístico. Se basa en un ambiente preparado que favorece la autonomía, la exploración y el aprendizaje activo. El hecho de que el niño ya sepa hablar no implica que el desarrollo del lenguaje esta completo o perfeccionado. Para potenciar el desarrollo del lenguaje, este ambiente incluye:


• Materiales sensoriales y didácticos que estimulan la observación y la descripción.

• Libros adecuados a la edad que fomentan la narración y la comprensión.

• Actividades de conversación guiadas que promueven la expresión oral.

• Espacios para la interacción social que facilitan el intercambio comunicativo.


La interacción con materiales específicos, como tarjetas de vocabulario, letras móviles y objetos de clasificación, ayuda a los niños a asociar palabras con conceptos y objetos, fortaleciendo su vocabulario y comprensión. Queremos darle a conocer que, al igual que nos expresamos de manera oral también podemos expresar nuestras ideas sentimientos, experiencias, etc. de una manera escrita y que para ello existen unos símbolos especiales (las letras) que nos ayudan a comunicarnos con los demás sin necesariamente tenerlos cerca. Y posteriormente podrá descubrir lo que los otros piensan a través de la lectura.


“Lo que pienso lo puedo escribir” y también “puedo saber lo que los otros piensan sin necesidad de que ellos hablen”. “Leer es una comunicación en silencio”!


Es importante entender nuestra tarea como adultos en este proceso no como el que “enseña” sino como el conducto que ofrece al niño las herramientas necesarias para que el mismo pueda llegar a lo que María Montessori llamó la “explosión” de la escritura y la lectura.


El lenguaje es algo que debe de estar “vivo” en el ambiente. Tener conversaciones con los niños, dar instrucciones claras, cantar, jugar con las palabras, decir trabalenguas, adivinanzas, contar historias, leer libros, etc. Necesitamos ofrecer las herramientas con gran alegría, a través de juegos que le ayuden a explorar las palabras que utiliza día a día.


Muchos de los ejercicios del área de lenguaje son como “juegos”. ¿No es acaso la lección de tres periodos sino un juego para dar vocabulario? ¿No es el alfabeto móvil un medio donde puede el niño poner sus ideas con los símbolos y los sonidos que conoce? ¿No es que iniciamos la lectura con la primera caja de objetos como una forma de “jugar” a ver si puedo descifrar lo que el otro piensa? ¿No son los ejercicios de función de las palabras sino una serie de “juegos” que le ayudan al niño a darse cuenta de que las palabras que utilizamos tienen una función y un orden específico para poder comunicarnos mejor?


Todos estos ejercicios son principalmente una oportunidad para que el niño pueda explorar el lenguaje que utiliza en su vida diaria y al mismo tiempo enriquecer su vocabulario.



Sugerencias para enriquecer el lenguaje en niños de 3 a 6 Años.

Para potenciar el desarrollo del lenguaje en esta etapa, se recomienda implementar diversas estrategias en el entorno cotidiano:


  • Lectura diaria: Leer en voz alta con variedad de libros, fomentando la participación y la repetición.

  • Conversaciones significativas: Dialogar con los niños sobre sus experiencias, intereses y emociones, promoviendo la expresión y la comprensión.

  • Juegos de palabras: Juegos de rimas, adivinanzas y trabalenguas que estimulan la conciencia fonológica y el reconocimiento de patrones lingüísticos.

  • Ampliación del vocabulario: Introducir nuevas palabras en contextos relevantes y explicar su significado de manera sencilla.

  • Actividades creativas: Fomentar la narración de historias, la dramatización y la poesía, que desarrollan la imaginación y la expresión verbal.


A manera de conclusión, el desarrollo del lenguaje en niños de tres a seis años en un ambiente Montessori es un proceso enriquecedor que combina la estimulación adecuada, la interacción social y el uso de materiales didácticos específicos. La comprensión de la relación entre el lenguaje y las neurociencias respalda la importancia de crear entornos que favorezcan la plasticidad cerebral y el aprendizaje natural. Implementar estrategias variadas y significativas en el día a día contribuye a formar niños comunicativos, seguros y con habilidades cognitivas sólidas, sentando las bases para un aprendizaje futuro exitoso. Después de todo no estamos solo ayudando al niño a leer y escribir, sino que estamos ayudando al niño en ¡la formación de su personalidad!



Libros de consulta para profundizar en el tema:

Dehaene, Stanislas (2015). Aprender a leer. De las ciencias cognitivas al aula. Editorial siglo XXI. Pags.42-96

Dehaene, Stanislas (2014). El cerebro lector. Editorial siglo XXI. Pags.263 - 279

Montessori, María (2021). El descubrimiento del niño. Montessori-Pierson Publishing Company. Pags.213-296





Biografía

Maestra Cristina A. De Leon

 

Cristina A. De Leon es formadora de Guias AMI de 3 a 6 años originaria de Tijuana Baja California. Su interés por el desarrollo humano la llevo desde muy temprana edad a entrar en el estudio de la Psicología obteniendo una Licenciatura en Psicología Clínica a través del Centro de Enseñanza Técnica y Superior en Tijuana, Mexico. Continua sus estudios para obtener una Maestría en Pedagogía por El Centro Estatal de Estudio Pedagógicos de Tijuana y posteriormente una maestría en Educación Montessori de la Universidad de Maryland de Estados Unidos. Descubre a Montessori cuando su madre inicia una formación como Guia de Casa de Niños y Cristina queda “enamorada” de esta filosofía la cual concuerda perfectamente con la formación de psicología humanista que había recibido en la universidad. Se forma entonces como Guia AMI de Casa de Niños bajo la dirección de la Dra. Silvia Dubovoy y Guia de Taller AMI bajo la dirección de Phyllis Potter-Lewis. Cristina es cofundadora junto con su madre y hermana del Jardin del Saber Albert Einstein en Tijuana en el cual colabora por varios años como maestra y guía, posteriormente emigra a los Estados Unidos para trabajar como guía de Casa de niños. Conforme se adentra en la práctica aplicando el método Montessori y al estudio de las bases que lo fundamentan, Cristina se plantea claramente el deseo de poder compartir esta filosofía y experiencias volviéndose Formadora de Guias AMI para niños de 3 a 6 años. Inicia este camino colaborando como asistente de la Dra. Dubovoy en el Montessori Institute of San Diego en el año 2003 y posteriormente como Directora de entrenamiento en dicho instituto. El ser formadora AMI la ha llevado a impartir cursos, conferencias y consultorías y a ser examinadora AMI en distintos lugares del mundo tales como en Vic, España, Costa Rica, Taiwan, Argentina con la Fundación Argentina María Montessori, Estados Unidos y hoy en día en su natal ciudad de Tijuana a través del Instituto Montessori Stoppani. Cristina cree en el niño y en el ser humano y sus potencialidades, enfatiza la importancia de un ambiente que reconozca satisfaga las necesidades intrínsecas de cada nuevo ser humano. Sus pasatiempos favoritos, leer libros relacionados al desarrollo del niño, el teatro, caminar y naturalmente observar a los niños. Cristina, cada día se convence más de que la Educación Montessori no es solo una educación del siglo pasado sino es realmente la educación del presente y del futuro.

 
 
 

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